Inciensos
La neurociencia ha demostrado que no somos solo cuerpo físico. Nuestros pensamientos, emociones y estados internos generan impulsos eléctricos y reacciones químicas que influyen directamente en el cerebro, el sistema nervioso y nuestro bienestar general.
Estudios en neurociencia y psiconeuroinmunología muestran cómo el estrés, la calma, el miedo, la tristeza o los pensamientos modifican nuestra actividad cerebral, hormonal y energética.
Cuando hablamos de energía, hablamos de estos campos sutiles de información que nos rodean y nos atraviesan, influyendo en nuestro equilibrio emocional y vital.